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domingo, 16 de octubre de 2011

Maratón de Berlín 2007

 
Maratón de Berlín 2007


Eran las 6 de la mañana del día clave, en unas horas estaríamos corriendo el maratón, por fin había llegado el momento. Tantas horas de entrenamiento, tantos madrugones para salir a correr, tanto sufrimiento..... tantas cervezas que nos habíamos bebido la noche anterior....(por lo menos sabíamos que estábamos hidratados).
Dormíamos todos en la misma habitación del albergue y ya llevábamos un buen rato despiertos pero sin decirnos nada....
Cuando sonaron los móviles indicando que era el momento de ponernos en marcha., todos sabíamos perfectamente que teníamos que hacer. Nuestros cuerpos eran una maquina perfectamente preparada para afrontar la difícil tarea que se nos avecinaba...... la de no hacer ruido para no despertar a nuestras novias que estaban durmiendo en las otras literas. Tarea imposible ya que según la ley de Filipides 5 personas que van a correr un maratón en las horas previas a la prueba no pueden evitar tontear, hacer chistes, bromas y no parar de reír. Esto se resume en la siguiente formula:
Horas previas al maratón+5 presonas nerviosas*un espacio reducido/gente que quiere dormir= vamonos que la vamos a liar




El alegre y diverso grupo


Dicho lo cual salimos de la habitación del albergue y ya en el mismo pasillo nos encontramos con los primeros indicios de que hay un maratón a punto de celebrarse en Berlín.
Todos los que íbamos a tomar parte en el maratón teníamos una mochila naranja con nuestro numero de dorsal impreso, y en esta mochila teníamos que meter todo lo que fuéramos a dejar en el guardarropa. Por lo tanto todo ser humano, animal u cosa (que de todo te puedes encontrar..) que fuera a participar en la carrera llevaba una mochila naranja.
Pues lo dicho ya en el pasillo de el albergue nos encontramos con gente ataviados con las mochilas. “joder que pasada y ni siquiera hemos cerrado la puerta de la habitación y ya se palma el ambiente que va a ver”.
Salimos a la calle y nos vamos a la estación de tren a desayunar, si, no me miren así, teníais que ver que sitio mas bueno para desayunar había en la estación. Un bar (por llamarlo de alguna manera) con frutas, bollos, bocadillos... etc todo buenísimo. Y el hombre que hacia los zumos naturales, no se porqué creía que íbamos a correr el maratón y nos regaló una bolsa con fruta. Mira que majo, como sabrá que vamos a correr? Será por ir en zapatillas? Será por llevar mallas? Será porque todos tenemos un pulsómetro? Será por las mochilas naranjas? Por la bandera de España que llevábamos? No se no se, esta gente es la leche, que listos, que sabiduría, si vas por la calle y hasta los niños pequeños hablan alemán.
Pues nada después del opíparo desayuno nos disponemos a colarnos (digo a pagar el billete del tren).
Y el tren iba hasta los topes de gente, todos con su mochila naranja, era emocionante ver la cantidad de gente que iban hacia la salida, y todavía quedaba hora y media.
Y una de las imágenes que se me quedaron grabadas en la mente fue cuando llegamos a la estación mas cercana a la zona de salida. La estación estaba elevada, y vimos como un autentico río humano de mochilas naranjas se dirigía hacia el parque donde estaba la puerta de Branderburgo . Fue algo impresionante en mi vida había visto tanta gente junta con la misma idea de hacer deporte. Tomaron la salida alrededor de 43 mil personas. Todo lo que te daba la vista era gente y gente y mas gente, todo se lleno del naranja de las mochilas y del amarillo de los plásticos que te daban para que no te enfriases.
Después de dejar nuestras cosas en el guarda ropa y ataviarnos con el platico amarillo nos dirigimos hacia los cajones de salida. Era gracioso vernos todos de amarillo y con los brazos por dentro del plástico para no pasar frío.
Despacito, despacito por fin llegamos a la gran avenida donde se toma la salida, y si ya íbamos alucinados, aquí fue la apoteosis. Metidos en el meollo eso es algo que hay que vivirlo, todo el mundo aplaudiendo, con ganas de tomar la salida y con la música de carros de fuego sonando por los altavoces.
Yo tenia mi objetivo claro, me pondría detrás de Gebreselassie, y aguantar el ritmo, en el ultimo kilómetro le despistaría diciéndole :”oye macho que se te ha desatado la zapatilla” y en ese momento desataría mi ataque final para entrar en meta el primero. Era un plan perfectamente diseñada, perfectamente estudiado y sabia que lo iba a lograr.
Euforia en la salida



A las 9:00 a.m. se dio la salida, y entre aplausos y vítores poco a poco empezamos a movernos para iniciar nuestro periplo.
Pues yo a lo mío a ponerme a rueda de Gebreselassie. Pero leches ¿dónde se ha metido? No le veo. Nada, nada seguiremos avanzando que ya daré con el, tanto no correrá joder .


Gebrelaisse hacia el record del mundo

La carrera fue genial, no falto animación en ningún momento, muchas bandas de música sembraban el recorrido, bandas sobre todo de jazz. En ningún avituallamiento faltó bebida ni comida, y el recorrido era prácticamente llano, de echo había veces que creía que íbamos bajando.
Desde mi poca experiencia maratoniana, solo había corrido hasta ese momento en el maratón de Madrid 2007. Quede completamente fascinado con el recorrido ,con la gente.... Bueno la verdad es que los alemanes son un poco sobrios a la hora de mostrar sentimientos, animaban pero sin armar escándalo. Solo cuando veíamos una bandera española se oía jaleo y gritos por doquier. Hay que ver como somos se nos oye desde la distancia.
Al final cuando crees que no puedes mas y ves a lo lejos la famosa puerta de Branderburgo sabes que el final esta cerca, y una gran emoción y alegría invade tu cuerpo.... Cruce la meta sin ver a Gebreselassie, caguen la leche ¿donde se habrá metido? Luego me enteré que cruzó la meta 1 hora y 51 minutos antes que yo, que jodío como corre.
Mi enhorabuena a Gebreselassie por haber conseguido el record del mundo de maratón y también para todas aquellas personas que participaron ese dia en la carrera, terminaran o no su esfuerzo y valentía queda demostrado tan solo con el echo de presentarte en la meta. Muchas gracias también a todos los que nos acompañaron y sufrieron con nosotros................

Tras cruzar la puerta de Brandenburgo, en meta del Maratón de Berlín 2007

domingo, 25 de septiembre de 2011

El Equipo Hoyt

Llegada del equipo en "su" maratón de Bostón

En 1962 nació Rick Hoyt, en Massachussets. El cordón umbilical estaba enrollado en su cuello, casi le asfixia y el tiempo que su cerebro estuvo sin oxígeno fue trágicamente determinante para que se le provocara una minusvalía física de por vida. Los médicos dijeron a sus padres que Rick iba a ser un vegetal.

Los padres le llevaron a su casa y le criaron como un niño normal. Ellos enseguida se dieron cuenta de que la minusvalía era física pero que su inteligencia era normal, sobre todo porque se tronchaba de risa cuando le contaban chistes.

En 1974, a los 12 años, Rick aprendió a utilizar un ordenador que le permitía comunicarse, gracias a los movimientos de su cabeza. Su primera palabra no fue “Os quiero” o “gracias papás”, fue “Vamos Bruins” (el equipo local de hockey hielo). Rick era un fanático de los deportes.




En 1977 el padre de Rick, Dick Hoyt, participó en una carrera benéfica a favor de un compañero de su hijo que había quedado paralítico. Empujó a su hijo en su silla de ruedas durante 5 millas. Llegaron los últimos. Rick le escribió a su padre que por primera vez en su vida no se había sentido discapacitado. Eso hizo que su padre se propusiera que su hijo se sintiera así todas las veces que pudiera.


Y vaya si lo hizo. Este es el currículo de este equipo:

240 Triatlones (6 Ironman)
69 Maratones
92 Medios maratones

Y cientos de carreras de 20, 10, 5 millas y otras distancias.

Tienen 2:40:47 en maratón, 1:21:12 en media maratón, 13:43:37 en Triatlón Ironman, 35:48 en 10kms... Impresionante.

Llegada final de uno de los Ironman terminados


Aunque está claro que lo importante es el amor del padre y la superación mediante el deporte de la minusvalía del hijo, haber conseguido esas marcas con el peso de dos y solamente la fuerza motriz de uno de ellos es alucinante.

La red está llena de testimonios y reportajes sobre estos dos fieras, desde Venga Vamos le damos todo nuestro apoyo y entusiasmo, ya nos gustaría poder animarles en alguna carrera o mejor aún correr con ellos un rato mientras chocábamos sus manos.

Aquí ponemos uno de los muchos vídeos que se han hecho, a ver quien aguanta sin soltar una lagrimilla:





A sus 70 años, Dick sigue empujando a Rick.